Eduardo Ortega: "El mundo de la moda es un aprendizaje diario"
Redactado por Rebeca Gómez
Crear una propia marca de ropa de vestir está al alcance de quien le dedica tiempo, pasión y dinero
Un sinfín de telas y vestidos a medias de hacer descansan en el interior de un atelier situado en el centro de Cuenca. Su propietario, Eduardo Ortega, es un joven modisto conquense que fundó su propia marca de diseño de moda en 2020, cuando tan solo tenía 24 años. Desde entonces lleva creando ilusiones y haciendo realidad los sueños de las personas que se interesan y confían en su trabajo. Su nombre ha ido ganándose un hueco en la industria de la moda gracias, en gran parte, a las redes sociales, que han sido las que le han dado ese empujón para que cada vez sus diseños sean conocidos por más personas.

¿Desde cuándo empezó a interesarse por la moda y el diseño?
Estudié Bellas Artes en la Facultad de Málaga, carrera en la que los trabajos que hacía los llevaba al término de la moda. Después me formé en Diseño de Moda en la Escuela Metrópolis de Sevilla durante dos años.
Después de los estudios, ¿cómo se adentró en la costura?
Por inquietud propia. Durante la pandemia hice cientos de mascarillas y con eso fui cogiendo práctica, pero a la costura de vestidos como tal fue casi por obligación. Hace dos años una amiga mía se casaba y me dijo que obligatoriamente le tenía que hacer el vestido de novia porque le hacía mucha ilusión. Poco a poco, en mi casa fui haciéndolo donde podía porque aún no tenía el espacio del taller. Desde entonces me gustó tanto el trabajo que desempeñé que decidí emprender.

¿Quiénes fueron una fuente de inspiración en sus comienzos?
No tuve referente como tal, pero sí me fijé a jóvenes emprendedores a nivel nacional como Jorge Redondo, Roberto Edith, Fernando Claro o el propietario de la firma Candelas y Felipa, que se llama Guillermo Román, con quien tengo contacto a través de las redes. Todos ellos eran gente emprendedora que veía a través de Internet, y, para qué engañarnos, me gustaron y me dieron envidia.
¿Por qué eligió acuñarse el sello de Señorito Ortega?
Lo de Señorito Ortega se debe a que cuando iba a la facultad vestía mucho con camisas y siempre me decían que era un señorito. Al final, varios trabajos de la carrera los firmaba así y a raíz de ahí pensé que estaría bien ponérselo a mi marca también.
"En lo sencillo está el toque y la elegancia"
¿Cómo ha evolucionado su estilo desde que dio sus primeras puntadas hasta ahora?
En el mundo de la moda todo es un aprendizaje diario. Cualquier proceso creativo está sujeto a cambios y modificaciones constantemente. Como de línea de diseño, siempre he partido de líneas elegantes y sencillas, con unos buenos materiales. Es ahí donde creo que se encuentra el acierto para que el día de mañana mis clientas luzcan un look perfecto y vayan guapísimas. Esa es mi filosofía y me ha gustado mantenerla desde el inicio hasta el día de hoy. También soy mucho de jugar con la estructura de los tejidos, así como con el patronaje, intentando ofrecer formas distintas, pero siempre desde la sencillez. No pienso que más es más, sino que en lo modesto y en lo sencillo está el toque y la elegancia. También es cierto que me gusta mucho el tejido de organza, tanto para novias como invitadas.
¿Tiene en cuenta las inquietudes de sus clientas?
Sí. Cuando una persona viene al taller, tanto yo como Isabel y Camilo, que son mi equipo, lo primero que hacemos es entablar una conversación para que conocer sus gustos a la hora de vestir, así como sus ideas, en el caso de que las traiga. Personalmente, también le asesoro y le doy mi opinión sobre lo que le puede quedar mejor o peor. Entonces ha pasado de todo, algunas veces las he acabado convenciendo, en otros casos se han dejado llevar desde el principio y han acabado contentas…
¿Qué pasos sigue desde la realización del boceto hasta que la prenda está terminada?
Tras realizar el boceto se aprueba un presupuesto y se le toman las medidas a la clienta. Después se elabora un patronaje especial para el vestido de la persona, en papel, y a partir de ahí ya se corta a modo de prueba en tejido retor, tuil o grasilla, se le llama de las tres formas y es como un tejido de algodón muy finito. De modo que, confeccionamos el vestido hilvanando a mano con las piezas de ese tejido. Luego, hacemos una primera prueba y ya nos damos cuenta de las modificaciones que hay que hacer a los patrones. Este es un momento especial porque la persona se hace una idea de cómo le va a quedar el vestido. Una vez que se modifican los patrones se cortan corregidos en el tejido del vestido y se hilvanan todas las piezas a mano. La persona se lo vuelve a probar, se realizan ligeras modificaciones si fueran necesarias y se pasa a coser a máquina. Lo último ya son los acabados, que se hacen a mano.
¿De qué diseño de los que ha realizado se siente más satisfecho?
Es muy difícil elegir uno. En todos los vestidos ponemos muchas ganas y horas de trabajo. Las personas que pasan por mi taller también son todas especiales desde que pasan por la puerta porque, al no tener una producción enorme, para nosotros las personas no son números en una empresa, sino que les ponemos nombres y apellidos a cada una de las chicas que quieren que les hagamos un vestido. Aunque quizá sí influye la parte sentimental cuando se le hace a alguna amiga o familiar.
Realiza todo tipo diseños, vestidos de novia, trajes de flamenca o ropa de invitada, pero ¿cuál es su prenda estrella?
Siendo sincero, lo que más disfrutamos son los vestidos de novia, tanto por poder formar parte de un día tan especial para la novia como por tener un papel tan protagonista como es el de hacer un vestido de estas características.
¿Cuántos metros de tela necesita para la realización de un vestido de novia?
Todo depende del diseño de cada vestido. Está la típica novia que a lo mejor quiere una cola larguísima o la que no quiere nada. En un vestido intermedio oscilarán entre los 10 y 15 metros de tejido.
¿Qué tejidos utiliza para cada tipo de vestido?
Desde tafetanes de seda, otras sedas rústicas, creps, gasas, micados, organzas como he dicho antes, encajes, tules… un montón. Para los trabajos nupciales sí que es verdad que predominan los tejidos naturales y de seda, que son de mayor calidad que los que se puedan emplear para un vestido de invitada o cualquier otro.
¿Cuánto gasto le conlleva hacer estos vestidos?
Como cada vestido es de una persona y cada uno de ellos es distinto no sabría decir el gasto que puede ocasionar. No obstante, el precio de los vestidos cortos y midi suele oscilar entre los 500 o 600 euros. En el caso de los largos rondan los 800 en adelante, por ejemplo, un vestido de madrina tiene el precio un poco más elevado porque suelen ser más elegantes y entonces sube hasta los 1.000. Y si hablamos de un vestido de novia de 2.000 euros para arriba.
¿Y en el caso de los trajes de flamenca?
Depende de la cantidad de volantes, de la estructura que se le quiera dar al traje, que al fin y al cabo si se le suma material aumenta el trabajo y en consecuencia el precio, pero rondaría los 700.

¿Y de qué ciudades principalmente importa las telas?
De Madrid, Sevilla, Barcelona y algunas también vienen de alguna casa de Italia. La pena es que en Cuenca no tenemos nada y en España en general tampoco hay mucha materia prima.
En una de sus entrevistas dice que el color no tiene edad, ¿en qué factores se basa para decidir de qué color hacer una determinada prenda?
Cuando viene alguien y me pregunta que qué color le aconsejo, les digo que cuáles son los colores que predominan en su armario. Eso dice mucho de qué tonos usamos y nos gustan. La cuestión del color es algo muy personal. No obstante, si considero que a una clienta le puede quedar bien uno determinado, se lo digo, pero siempre cuento con esa parte personal.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer cada tipo de traje?
Siempre solemos empezar unos cuatro meses antes del evento, ya sea una boda u otro tipo de evento. Nosotros distribuimos el trabajo en el calendario de tal forma que nos da tiempo a realizar distintas pruebas. Habrá quien considere que es poco tiempo, pero es que lo que se trabaja en mi atelier son vestidos hechos a medida, por lo que no podemos hacer un vestido medio año antes porque los cuerpos pueden cambiar de talla. De hecho, las últimas pruebas suelen ser la misma semana del evento, en las que se rectifica el bajo o el entalle si fuera necesario.
¿Su amor por la ciudad de Sevilla lo traslada a sus diseños?
Sevilla me tiene prendido. Es una ciudad que me ha dado mucho, tengo amigos allí que son prácticamente familia y puede ser que el mundo del color lo haya trabajado mucho allí entre la Feria, el Rocío y los trajes de flamenca, que son una explosión de color. Para este año no hemos hecho ningún traje, pero sí que ha habido chicas que los han llevado de otros años en este mes de abril.
¿Qué problemas percibe a nivel económico al ser un joven emprendedor?
No recibimos ninguna ayuda. En mi caso, la ayuda primeriza que otorgaba la Junta a los jóvenes emprendedores no me la llegaron ni a conceder porque no estaba inscrito como demandante de empleo. Personalmente, no había visto necesario demandar empleo porque era una persona que iba a emprender. Es verdad que cuesta mucho, hay que ir muy poco a poco y, evidentemente, si no se tiene un buen colchón es imposible llevarlo a cabo. Este mundo es como tirarse a una piscina sin agua y, en mi caso, he tenido la suerte de haber recibido el apoyo económico de mi familia, si no hubiera sido imposible. No solo es el coste de las telas, sino el alquiler del espacio en el que trabajo, las nóminas de los empleados, impuestos, luz, etc. Hay un montón de gastos que, si se empiezan a añadir unos a otros es mejor cerrar los ojos y acostarse.
¿Qué consejos le daría a alguien que quiere entrar en el mundo de la moda?
Que tenga paciencia para poder hacer mejor las cosas, poco a poco todo llega. Si es su sueño que lo intente sacar adelante porque si se tienen las ganas y la posibilidad de hacerlo, no nos tenemos que quedar con las ganas de intentar nada en este mundo.
Mirando hacia el futuro, ¿qué puede esperar el público de la firma Señorito Ortega de aquí en adelante?
Quiero seguir en la misma línea de trabajo. Creo que ha sido muy positivo el crecimiento en estos dos años, sobre todo en la calidad de nuestros trabajos. Solo espero que cuando vengan al taller se encuentren a gusto, con la ilusión de que les confeccionemos la prenda que deseen. Sería interesante hacer algunos vestidos que no sean para un evento, en el que hay que cumplir unos requisitos muy estrictos o determinados, pues me encantaría confeccionarlos para funciones de teatro, que desde siempre me han encantado.
Ya para terminar, ¿en qué proyectos está metido en estos momentos?
Por ahora seguir con todos los vestidos de novia que tenemos hasta noviembre. Todos estos meses son un no parar entre las bodas, en las que también se incluyen las ropas de madrinas e invitadas.

Eduardo Ortega ha realizado cerca de 100 diseños de trajes para ceremonia.
- ¡Descubre la estimación de la cantidad de cada uno de ellos que ha dado el modisto!
¿Te animas a hacer una encuesta para que des tu punto de vista particular sobre los jóvenes emprendedores en el mundo de la moda y los diseños a medida que realizan para eventos?
- ¡Pincha en el siguiente enlace!